martes, julio 24, 2007

Disney Princ...Piruletas.




.......

em.....










(Atención: la visión de la Cenicienta puede ocasionar graves lesiones cerebrales)






...

¿por qué tanto odio...? X___3


(post dedicado a Sielis y a Lidisan, por nuestra media hora de descojone descontrolado frente al puesto de las piruletas en el Disney Store de Gran Vía, Alicante. Creo que le alegramos el día a la dependienta y a la media docena de clientes que pasaron por allí. Sobre todo cuando vieron que al final las compramos... XD)


PD: y recuerden el concurso! :D

lunes, julio 23, 2007

¡Fanarts! ¡Concurso! ¡Ñej!



Fanart Molly y la Espiral de los Sueños, por Ana Azaroa (La Chica del Caramelo)




Fanart Gothic Paranoid, por Hinata Hyuga.


...

:_3

Snifs... mil gracias a las dos, no sabéis la ilusión que me hace recibir este tipo de detallitos, le alegran a una el día, y más si son tan chulos!! MIL GRACIAS! :D

Y que menos que ponerlos aquí, para que los vea todo el mundo jejeje (Ana, el bibliotecario te ha quedado clavao, e Hinata... que monos los chibiiiiiis!! *___* y que mona salgo yo, que leches XDD)

Y estos regalitos me dieron el empujoncito que me faltaba para poner en marcha una idea que ya había estado sopesando desde que subí la tira 39 de Aprendiendo de Mustang, y es abrir el...



(cha-cha-cha-chaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan....)



SEGUNDO CONCURSO
APRENDIENDO DE MUSTANG

Como algunos recordarán, no pude hacer ningun concursillo ni montar para celebrar los dos años de blog (allá por enero), y desde entonces me habría gustado organizar algo, a ver si salía bien, y con la llegada del cierre de la saga Aprendiendo de Mustang y el hecho de que 40 tiras quedan mucho más bonitas que 39, he pensado en volver al concurso de tiras para que SEÁIS VOSOTROS QUIÉNES HAGAN LA TIRA XL ^__^ (vamos, que trabájais vosotros mientras yo descanso..... XDDDDDDD... err..... ajem =p)

Sin embargo, esta vez habrá modificaciones respecto a la anterior, de modo que no hace falta que sean solo tiras.


¡Aquí tenéis las bases!


1º) Se podrán presentar tanto tiras como ilustraciones únicas, montajes con fotogramas o ilustraciones sueltas, fanfics, animaciones, superproducciones cinematográficas o estrenos teatrales en el teatro lope de vega de madrid: TODO VALE ^__^

2º) El tema será lo que pondrá cierre a la saga tras la tira número XXXIX, es decir, si al final Mustang consigue las llaves de las esposas, si se las lanzo a la cara junto con mi escáner, si al final decide quedárselas porque le ha pillao el gusto... ¡lo que queráis, os lo dejo a vuestra elección! :D

3º) Los trabajos podrán ser a color o a blanco y negro... o a escala de grise, vamos, lo que queráis.

4º) Todos los trabajos tendrán que mandarse a mi mail (miri.matsuyama@gmail.com), teniendo como fecha límite, digamooooos... hasta el 23 de agosto (un mes, va? :D).

5º) Todos los trabajos recividos serán publicados íntegros en un post durante la semana siguiente al cierre del concurso. El ganador se decidirá mediante votación popular, por medio de encuesta o votación por mail.

6º) El trabajo ganador será considerado como la tira número 4o oficial, además de recibir su autor un póster con la cabecera del blog (doble folio, que queda cuco ^_^). No obstante, el post con todos los trabajos publicados tendrá un link permanente en el menú lateral.


Pueees... creo que eso es todo! Por supuesto, si no queréis participar o no os hace gracia la idea cierro el concurso, me voy a un ricón un ratillo a cuestionar el sentido de la vida durante un ratillo y luego a otra cosa XDD

Pero vamos, con el anterior concurso quedé muy, muy contenta, y me pareció buena idea como final para Aprendiendo de Mustang que sus propios lectores la creasen a su antojo, ya que sin vosotros y sin vuestro apoyo y comentarios dudo mucho que hubiera pasado de la primera viñeta... :____3


Besotes y pastelotes!!! :D

domingo, julio 22, 2007

miércoles, julio 18, 2007

Part of Your World



...

No se como puede sobrevivir sin el Kingdom Hearts tanto tiempo :_D

El caso es que al escuchar esta canción en la versión del juego (me llegó la banda sonora esta mañana :D), me ha entrado un ataque nostálgico y me entró curisidad por ver/escuchar la versión japonesa de la película (la de antes del remake, 1989).

La cantante se llama Mayumi Suzuki, y aunque... suena raro, mola XD



...

がんばれ、アリエルさん!! XD


Y ya puestos...

versión multilenguaje! XDD (esta vez del remake de 1998, donde se remasterizó y volvió a doblar la peli... personalmente, la voz española, lejos de estar mal en la nueva versión, no se puede comparar a la antigua voz latinoamericana de Isela Sotelo *___* pero, en fins, el montaje del multilenguaje de la versión de 1989 no está tan logrado :3)



la húngara da miedo... X_D

En fins, lamento el frikipost del tamaño del Himalaya, pero ya sabéis que tengo una debilidad con Ariel y en especial con esta canción (aun lloro a veces cuando asoma la mano a la superfície al final... ains, que cuca... necesito una dosis de Silent Hill para que se me quite la ñoñería :______3).

Y, eso sí, tras ver las versiones, puedo llegar a afirmar que todas, CUALQUIER COSA, incluso un doblaje a base golpes en cajas de latón y gritos de babuíno es mejor que... ESTO:



ag.... dolor.... >___<

lunes, julio 16, 2007

El Cilindro



Sabine aguardaba agazapada tras la escalera de caracol, observando como la gente iba dedicándose sonrisas mientras se estrechaban las manos. Ninguno de ellos parecía conocerse, a excepción de un par de gemelas que, al parecer, se habían colado juntas.

La habitación estaba a varios metros de ella, y la brillante de luz de las miles de lámparas de su interior se escapa por la gran puerta entornada, penetrando en la profunda sombra que reinaba fuera de la estancia, como una gruesa lanza que iba estrechándose hasta no ser más que un fino hilo de luz apagada a los pies de la chiquilla, que se mantenía escondida tras la escalera, huyendo de las miradas y aprovechándose de la negrura del ambiente para espiar. Asomaba la nariz por encima de los escalones, ocultando una sonrisita maliciosa y satisfecha.

El cuarto estaba repleto. Lleno de gente. Gente despreocupada, que actuaba con naturalidad y educación, como si estuvieran en una fiesta en donde se les brindaba la oportunidad de conocerse.
La estancia era perfecta, acogedora y cálida, con un gran portón tallado franqueado por paredes llenas de cuadros de hadas y bellos paisajes de fantasía.
Las personas se encontraban a gusto. Bebían limonada, zumo y cerveza. Comían gustosos las frutas de las mesas y reían de los ocurrentes chistes de alguno de los invitados más elocuentes.

Estaban relajados. Estaban bien. Y ninguno de ellos se preguntó el porque estaban todos allí.

Sabine no pudo reprimir soltar una risilla burlona. Todo le había salido perfecto.
El cuarto, la ambientación, los detalles… incluso las personas escogidas. Hasta el par de gemelas que no había previsto le resultaron agradables, vistas desde los lejos, en la oscuridad, tras la escalera.
Conforme con lo veía, Sabine apoyó sus manitas sobre el peldaño, agazapándose un poco más.
Tendría que estar preparada para llegar en el momento justo. Ahora que todo iba perfecto, no podía permitirse el lujo de perder todo el esfuerzo.
La creación de la habitación, el ambiente, la comida, las semanas recolectando gente afín… todo podía echarse a perder en un solo segundo. Bastaba con que uno de aquellos que ahora reían alegremente en el cuarto consiguiera escapar… cosa que, en principio, y de momento, ninguna tenía previsto dado el atractivo y el divertimento que parecía ofrecer la reunión.

Sabine cambió de postura y movió un poco sus doloridas rodillas. Llevaba un tiempo ya tras la escalera, observando a la gente moverse tras la puerta. Pese a que no estaba del todo abierto, la pequeña podía ver todo lo ocurría dentro con sus grandes ojos rojos, además de escuchar todo lo que se hablaba entre la maraña de invitados.

Escuchar… eso era ahora su prioridad.
Todo estaba listo.
Todo a punto.
Solo quedaba que alguno de ellos lo dijera… cualquiera…

- Pues yo vengo de Amsterdan, ¿sabe usted?
- ¿De veras? ¡yo tengo parientes allí!
- El otro día me encontré con mi marido, que sinvergüenza…
- Oh, yo me divorcié hace unos días.
- ¡Me gusta ese juguete que llevas!
- Podemos jugar juntos, si quieres. Yo me llamo Marcos, ¿y tu?
- Nunca pensé que todo esto estuviera tan limpio, de veras.
- Ya sabes, se lo toma todo muy a pecho.
- Marie, ¿dónde estamos?

Sabine dio un respingo. Una de las dos gemelas miraba el entorno, extrañada.
La atención de la niña se centró en ellas con un fugaz movimiento de cabeza, aterrorizada. Había pensado dejarlas pasar, ignorarlas, no considerarlas un mayor contratiempo. Pero aquella pregunta no le interesaba.
No le interesaba nada.

Su expresión expectante se torció en una de creciente furia. Sus rojos ojos centellearon con una mezcla de odio y pánico.

Cierra el pico… cállate…

Pero su hermana respondió.

- No… no lo se, Laura. Te dije que no husmearas, ahora nos la vamos a cargar.
- Tienes razón, quiero irme de aquí.
- Yo también… mira, allí está la salida. Marchémonos a la heladería, ¡seguro que hay nuevos sabores de batidos!

El horror se apoderó completamente del pequeño cuerpo de Sabine, que observaba desde su posición como las dos gemelas se acercaban cogidas de la mano y con semblante alegre hacia la puerta entornada.
Ninguno de los otros asistentes les prestaba atención.
La niña empezó a sudar agarrando con fuerza el escalón hasta casi hacerse sangre en los delgados dedos. Sus músculos se agarrotaron y toda ella entró en una tensión enfermiza que le provocó un intenso mareo y le nubló la vista, completamente fijada en la imagen de las dos alegres gemelas encaminadas hacia la gran puerta.

Sus cabellos se erizaron, en sus ojos desorbitados asomaron lágrimas de desesperación y un agudo dolor se apoderó de su cuerpo.

Las gemelas estaban llegando a la salida, a la gran puerta tallada. Si se iban, si cruzaban el umbral, si ponían un pie fuera de aquella sala perfecta…

Pero entonces, de forma imprevista y en medio del pánico, Sabine por fin escuchó en una de las conversaciones lejanas lo que había estado esperando con tanta ansia:

- Oh, sí, tu te refieres a… Sabine.

Como un relámpago, al escuchar pronunciar su nombre Sabine saltó por encima del escalón y se echó a correr como alma que se lleva el diablo hacia el gran portón.
Las gemelas aun no habían llegado a la salida, y en ese momento reían por alguna gracia de uno de los asistentes.
Nadie vio a la niña correr hacia ellos. Ninguno se percató de su carrera.

Nadie la veía.

Pero Sabine hacía tiempo que dejó de prestarles atención: recorrió la larga lanza de luz que llegaba desde la estancia hasta llegar a la puerta, quedándose a un palmo de las dos gemelas, que seguían riendo felizmente cogidas de la mano, como a cámara lenta.

Sabine no entró en el cuarto. Ni siquiera les dedicó una mirada a las gemelas. Con un giro precipitado, viró hacia la derecha en su carrera desesperada y con un jadeo se agachó para recoger uno de los extremos de una gruesa cadena negra, aparecida a los pies de la estancia de entre la negrura. Sin detenerse un instante, agarrando con un abrazo la cadena que era más grande que su propio cuerpo, Sabine continuó corriendo sin parar en dirección a la pared.

Y cuando parecía que la niña iba a estamparse contra uno de los bellos cuadros que adornaban, estos desaparecieron. Toda la pared se esfumó. Y Sabine siguió corriendo, arrastrando la pesada cadena, jadeando por el cansancio y por el esfuerzo, pero siempre con la idea presente de que en el momento de que se detuviera, todo habría terminado.

Corrió entre sudores y jadeos, con prisa y varios traspiés a causa del peso, pasando por donde antes había habido la hermosa pared de cuadros, girando siempre hacia la izquierda en su carrera, bordeando la periferia de la habitación, que a cada apresurado paso de Sabine iba adquiriendo su forma externa real: la forma de un gigantesco y gris cilindro situado en medio de la nada, en medio de la negrura.

La carrera de Sabine continuó, manteniéndose muy cerca de las paredes del enorme cilindro que iba tomando forma a la vez que ella lo bordeaba con la cadena de la que tiraba. La pequeña tomo aire apresuradamente cuando logró divisar al fondo la gran puerta a la estancia.

La puerta del cilindro.

Ya está, ya está, he dado la vuelta, ya la he dado, solo un poco más un poco…

- ¡Eh! ¡Eh! ¿qué esto Marie? ¡no hay nada!

El terror volvió a apoderarse de Sabine cuando escuchó la voz de una de las gemelas. Al parecer, una de ellas había decidido asomarse al exterior.
Con un impulso desesperado, Sabine se abalanzó contra la gran puerta y con un estrepitoso golpe, acompañado de un grito de la gemela, se cerró, y cuando lo hizo todo tallado que antes había mostrado desapareció, quedando convertida en una alta y fría puerta de metal del mismo tono gris que el resto del cilindro.

Sabine escuchó que en su interior la gente empezó a moverse inquieta. Algunos, probablemente las gemelas, aporrearon el lugar donde antes había estado la bella puerta.
Pero la pequeña no les prestó atención, y aun apresurada dejó caer el extremo de la cadena con la que había estado bordeando el cilindro y acercó el otro extremo, que había dejado en la entrada.

Con un súbito entrechocar metálico, ambos extremos se alzaron al unísono, lanzando a la pequeña hacia atrás, que quedó sentada a un par de metros de la entrada, jadeando exhausta, observando con los ojos muy abiertos como los dos extremos de la pesada cadena se retorcía a cierta altura y cada uno adquiría la forma de una enorme mano grisácea. Ambas manos se agarraron fuertemente cuando alcanzaron la mitad de la longitud del gigantesco cilindro, y quedaron apretadas fuertemente sobre el metal gris, de forma que el gran cilindro quedara sellado, rodeado por la gran cadena, desapareciendo también todo resquicio de la puerta cuando ambas manos quedaron agarradas.

Y todo quedó en silencio.
Ya no se escucharon golpes del interior del cilindro, ni ruido metálico de los eslabones al moverse.

Tan solo se escuchaban los continuos jadeos de Sabine, que aun observaba desde el suelo el enorme cilindro encadenado que se alzaba imponente ante ella.

Al pasar unos minutos, los jadeos de la niña se fueron apagando. Se incorporó con cansancio, y antes de dar media vuelta de regreso a la escalera, le echó un último vistazo a su obra.

El enorme cilindro, sellado con la cadena de las manos estrechadas.
Era suyo. Todo suyo.

Con un suspiro, echó a andar hacia la escalera, subiendo por ella. Lentamente, ya sin prisas, y con una reconfortante sensación triunfo.

Al llegar al último peldaño del largo caracol, se encontró con Maron, Caronte y Aban.
Los tres miraron a la pequeña, curiosos.

Sabine estaba demasiado cansada para sonreírles.


Tengo ya atrapados a aquellos que me recuerdan, y han de recordarme por siempre.

Nunca jamás saldrán de mi cilindro, y solo vivirán para recordarme.

Y mientras ellos me recuerden, yo jamás dejaré de existir.



Aban torció el gesto con desaprobación.


No está mal pensado para asegurar tu existencia unos años, Sabine. Pero algún día tus esclavos del cilindro morirán, y con ellos, perecerá tu recuerdo.

Aban entrecerró los ojos con malícia.

Y tu también.


Ahora Sabine sí pudo contestar con una maliciosa sonrisa.


Cuando ellos mueran, otros entrarán en mi cilindro.

Otros entrarán... para recordarme.



****

Notas: Este escrito es una improvisación pura y dura. Estando tumbada en mi cama sin nada mejor que hacer, me vino a la mente la imagen de una niña que aguardaba tras una escalera (a saber por qué...). Como estaba aburrida, me levanté, encendí el ordenador, me senté frente al word y empecé a escribir de forma aleatoria sobre esa niña tras la escalera, y salió esto...

Hacía tiempo que no escribía nada :)

PD: El dibujo lo hice directamente a ordenador, con la tableta.

domingo, julio 15, 2007

Cartelitos



Pues este es el cartel ganador del concuso de carteles del Salón del Manga de Barcelona de este año.
La cara de la chica me da un poco de miedo, pero al menos es mejor que el del año pasado...

Pues eso...


Yo por mi parte presenté este:



No es el colmo de la originalidad (chicas gato... XDDD), pero bueno teniendo en cuenta que lo hice deprisa y corriendo...

(sí, excusas XD)

Al menos me expondrán el cartel, que hace ilu, oyes... :3