miércoles, septiembre 17, 2008

Cambiar para que nada cambie.



Desde que entré en biología siempre quise estudiar la especialidad de zoología. Supongo que era lo que se le llama una "profesión vocacional", ya que desde siempre me han gustado los animales.
Sin embargo, en la Universidad de Alicante, donde empecé hace ya tiempo mis estudios de biología, no se ofertaba esta especialización: había que trasladarse a Madrid.

Durante todo el tiempo que estuve estudiando el primer ciclo de la carrera (imprescindible para pedir el traslado) mantuve la firme decisión de marcharme. Y ya no solo por estudiar las asignaturas que realmente me gustaban, sino también por la aventura de vivir algo completamente nuevo.

Y durante mucho tiempo ese fue mi sueño, mi meta.

Y el problema vino cuando no me di cuenta de que ese sueño, esa meta, al llegar a cierto punto de mi vida... ya no me hacía feliz.

Hace siete meses que todo cambió para mi, y no se me ocurrió pensar que aquel lejano sueño también quedó modificado.
Durante siete meses me empeciné en mi meta madrileña. Mi meta de siempre. Quizá fuera porque me daba miedo reconocer que esa meta había dejado de ser tan importante. Quizá me había acostumbrado a ella.

No lo se, realmente.

El caso es que me empeciné.

Y a lo largo de todo el tiempo en el que llevaba a cabo el proceso de traslado (cuando por fin terminé el primer ciclo), no me percaté de que cada vez que pensaba en ese viaje no me ilusionaba tanto. Que ya no sonreía con la idea de la aventura. Que las lágrimas me venían a visitar en cada noche de insomnio cuando pensaba en ello...

Mi madre siempre me ha dicho que "los sueños cambian en el tiempo", es decir, lo que hoy es un sueño para ti, mañana a lo mejor no es más que un simple contratiempo. Las escalas de valores cambian, y la mia en donde se encontraba mi traslado a Madrid en la cima de mi futuro se modificó cuando cierta persona llegó a mi vida.

Pero yo no me dí cuenta.

Y no me dí cuenta en siete meses.

Hace tres días fui a Madrid con mis padres en un viaje fugaz para matricularme en la Universidad Complutense.

Ya tenía residencia en la capital.

Estaba a un paso de ser estudiante de zoología.

Estaba a una sola firma de trasladarme... y fue entonces, allí en Madrid, en un sofá de un bonito apartahotel, abrazada a mi madre... cuando exploté.


Porque aquel no era mi sitio.

Ya no.

Porque los sueños cambian. Y este, ya no era mi sueño.


Y mi querida zoología... no eran en realidad más que un puñado de asignaturas que iban a proporcionarme el mismo título que si cursaba el resto de la carrera en mi Universidad de Alicante.

Quizá, sí que es cierto, que la Complutense me ofertaba un elenco de asignaturas mucho más apetecible para mi que las que puedo encontrar en Alicante... pero esas asignaturas me iban a costar estar dos años distanciada no solo de mi familia y mis amigos de siempre, sino también del factor que hizo que todo cambiase para mi: Tréveron.

Se que el hecho de irme a estudiar fuera no iba a hacer que nuestra relación se rompiese. Quizá en algún momento tuve miedo... pero Trev siempre dijo que me esperaría, al igual que yo sabía que haría lo propio. Y creo y confío en él, así que ese no era el problema.

Tampoco fue una posible presión emocional: mi familia y mis amigos me han apoyado, y Tréveron siempre me dijo que "hiciese lo que yo quisiese, que él me esperaría".

En realidad... todo ha sido por mi.

Porque en ese momento, en ese apartahotel, a tan solo unas horas de mi matrícula, me di cuenta de que ahora sentia que no me merecía en absoluto la pena el largo tiempo sin ver a mi pareja por estudiar asignaturas que me gustasen más. El no vivir cerca de lo que realmente es importante para mi durante esos dos años, el alejarme de mi familia, de mis amigos... y de él.

Cerca de la medianoche de antesdeayer, aun con lágrimas en los ojos, llamé desesperada a Alicante, le llamé a él preguntando que hacer.

Porque supuestamente aquel era mi sueño... pero no era feliz.

Porque supuestamente habia logrado mi meta... pero no lloraba de alegría.

Porque supuestamente debía estar, aunque temerosa, impaciente por empezar... y solo deseaba acabar.


Una palabra suya me bastó para terminar de decidirme:



"Vuelve"



Y lo hice.


Quién no lo sepa a estas alturas, lo sabrá ahora: NO ME VOY A MADRID. Al día siguiente de la llamada, bajé a un ciber café y me matriculé en la Universidad de Alicante.

Por este blog no lo había comentado mucho últimamente, pero si por el floj y en persona. Durante cinco años quise hacer zoología... ahora ya no. No ahora, por lo menos. Ahora quiero acabar mi carrera, pero en mis valores no hay cabida para una marcha a Madrid durante tanto tiempo.

Cada cual puede pensar lo que quiera... que me he acobardado, que me han presionado, que me he precipitado... pero creo que la decisión que he tomado, por muy dura e inesperada que fuera (aunque a algunos, por lo que me han comentado, les extrañaba que realmente me marchara), es la más correcta que he tomado en mucho tiempo, por una sencilla razón:

No me he negado a mi misma.

Bajo todo el empecinamiento que tenía con el traslado, me he dado cuenta (tarde, pero a tiempo) de que realmente en estos momentos mi verdadero sueño, es seguir aquí.

¿Y por qué lo se?


Pues porque se ha acabado el insomnio y las lágrimas.

Porque todos mis dolores corporales, de cabeza y estómago, e incluso vómitos causados por el estrés y la ansiedad han desaparecido.

Y porque, aunque no sepa como me ira el día de mañana, hoy ha sido mi primer día de clase en Alicante... y me he sentido muy, muy feliz :)


****


PD: Ya puestos, quisiera mencionar el apoyo que en todo momento me han dado mis padres... han hecho mucho por mi y les he mareado mucho con todo el asunto, sobre todo durante le verano. Y siempre han estado ahí.
Ídem con mis hermanos :)

PPD: Sí, es MUY LÓGICO viajar 300 kilómetros para hacer una matrícula que puedo hacer tranquilamente en el sofá de mi casa. Soy así de guay.

PPPD: Ea, y ya sabéis mi ausencia durante este tiempo. Estos tinglaos trastocan a to díox... :__3

PPPPD: Ah! y gracias a Andy por su ayuda! aunque al final, como entenderás, no creo que pueda cursas etología... x_D

jueves, septiembre 04, 2008

Motes [EDIT - Solución]


Pues eso.. supongo que lo que da realmente miedo es saber que algunos son de verdad XDDD (para suavizar la cosa, decir que los decimos para hacer la coña...)

Ea, a ver cuantos adivináis :3

PD: para compensar la referencia a los simpsons (por si alguien no se había percatao de ella, ajiem...), auto-referencia en la última viñeta.

PPD: Sí, sí, copy-paste rulez...

PPPD: Besotes y pastelotes!!

*******

-EDIT-

Bue, tras dejar un tiempo de delibetación, he aquí los motes verdaderos:

Pitiflower

Churrifluski

Buñuelito del amor

Alcachofita de azúcar

Puturrú de pua

Acuchurruflú

Charles

Madeline

Ea. Pido perdón de antemano, algunos son muy heavy... xDDD

Ah! y faltarían por añadir "Retortijoncillo de felicidad" y "Pequeño pedacito de mierda". Es curioso, dos de los que más molan y se me pasaron xD

miércoles, agosto 27, 2008

Paciencia Perruna













Para aquellos que se pasen por mi recién resucitado fotolog, sabrán que últimamente me ha dado por recopilar cosinas de perros (sin ponerle los tochos a mi Tizne, of course)

Especialmente recomendables los dos primeros videos. A mi se me sube el azúcar hasta alcanzar el coma cada vez que los veo x) ... (y para que a mi me de un coma por sobredosis últimamente.......)


Besotes y Pastelotes!

(Nota--> ando ocupadilla con el webcomic y la colaboración para el weezine, así que me vais a permitir este post youtubero, jojojo...)

domingo, agosto 24, 2008

Change


Segunda tira conjunta entre Trev y yo :3 (alternancia dibujil, nos turnamos a la hora de dibujarnos =p)

Si es que... hasta para expresarse correctamente tengo que echarle un cable! xp

Besotes y pastelotes!

domingo, agosto 17, 2008

Remember.



Hubo gente que pensó que iba a pasar algo en Nochevieja, aunque en realidad habría que esperar hasta casi un mes después para que realmente sucediera.

Supongo que cada cual en su vida habrá vivido sus propios culebrones o sus propias historias shojo, como a mi me gusta llamarlas, por eso si digo "no vais a creer lo increíble que fue mi historia" muchos pensarán "pues sí... me la creo, yo he tenido una muy similar...o incluso dos". Y por eso mismo, no diré que fuera especial de forma general... pero sí que diré que fue terriblemente especial y absolutamente increíble para mi.

El caso es que nunca había conocido a nadie como él. Nunca me he sentido tan bien junto a alguien, nunca he estado tan relajada siendo yo misma, nunca me he reido tanto con alguien del sexo opuesto, capaz de seguirme mis bromas, mis paranoias, mis puntazos raros que casi nunca nadie hace caso...

Nunca.

Bueno, siendo justa, he de decir que siempre he tenido amigas excepcionales, a las que considero como hermanas (concretamente a dos), con los que he reido, he llorado y he vivido en general de forma totalmente feliz, siempre sintiéndome yo misma.

Pero el vínculo que hay entre nosotros, aquello que nació de pronto y que yo nunca en mis 22 años (de por aquel entonces) había sentido... me pilló desprevenida. Y poco a poco, el vínculo comencé a sentirlo como algo mucho más profundo que con lo que se pueda sentir con un amigo. Creo que hubo un momento en donde le confesé a mi gran amiga Adartia que éramos tan absolutamente parecidos que "si yo hubiese nacido hombre, hubiese sido él".

Por aquel entonces, cuando realmente empezó todo, y como algunos de los que leen este blog sabrán, de algo que en un principio era bonito surgió un cúmulo bastante incómodo de situaciones tensas, de malos entendidos y consecuencias tristes para ambos (para cada uno a su manera).

No voy a especificar ni voy a relatar con pelos y señales todos los estados de ánimo y sucesos que pasaron hace ya...¿dos años?, pero si hay que situar esa época en esta historia shojo, supongo que sería esa parte más culebrónica donde cada dos viñetas hay varias lágrimas.

Se que, de la gente que me lee, los que fueron testigos de lo que ocurría tienen una opinión formada, algunos de una manera y otros de otra. Por mi parte, se que tengo la conciencia totalmente tranquila, y de pocas cosas en mi vida puedo estar tan orgullosa como de las decisiones que tomé en aquella época, por muchas humillaciones que tuviera que soportar y por muchas lágrimas que nos hicieran derramar... a los dos.
Sabía que hacía lo correcto... pero el camino correcto no siempre es el más fácil ni el que más feliz te hace.

Y eso lo aprendí más que nunca en aquella época.


Siempre me he considerado una persona orgullosa, pero por una razón o por otra, el hilito que nos mantenía cerca, pese a muy deteriorado en algunas ocasiones, jamás llegó a romperse del todo. No se si ese orgullo mio no era lo suficientemente afilado como para romperlo... o que simplemente nunca quise cortarlo, en realidad.

Supongo que, en cierto modo, ese hilito nos ha salvado al final a los dos. Ese hilito que, pese a los momentos de disputas, de tristeza y de distanciamiento seguía ahí, maltrecho y sufridor, que a la hora de la verdad nos ha impedido caernos de la cuerda floja en donde al parecer nos empeñábamos en permanecer.

Sin embargo, y para ser fiel a la verdad, también hay que decir que antes de aquel día en donde por fin todo se consolidó hubo momento muy felices, alegres, de juegos inocentes o no tan inocentes, todo dependía del modo es que se mirase. Realmente, en este shojo se demuestra que tras una tormenta, puede llegar una calma... y, en nuestro caso, una calma bastante divertida.

Y es que esta historia también tuvo sus momentos cómicos, en donde en cada viñeta los protagonistas aparecían riendo de corazón.

Sí... hubo muchos, muchos momentos así. Momentos que reconstruyeron nuestro maltrecho hilito, y se conviertieron en los cimientos del camino que debíamos seguir.

Se que cada uno tiene una historia shojo en su vida. Y se que jamás podré comparar esta historia, la mia, con la de los demás, ya que cada una es única para su vividor.
Y tampoco lo pretendo.

Y es que me es imposible explicar como fueron aquellos momentos de alegre juego en la fotocopiadora de la facultad, las noches sin dormir, las incansables conversaciones via sms, la tardes esperando verte conectado en el msn, el reto en aquella máquina del House of the Dead IV, REC, las manos entrelazadas distraidamente, el primer beso totalmente inesperado, y mi primer pensamiento al respecto (que fue algo así como"andálaleche..."), la pillada que minutos después nos hizo Bob, aquel día en el cesped en donde todo podría acabarse para siempre... o empezar por fin. El guitarrista oportuno, tu beso en mi mejilla, tu primer detalle conmigo (cortar la pizza), los champiñones de fondo en el momento definitivo... y que yo no me enterase de que estábamos juntos hasta varias horas después de haber empezado.





Muchas cosas han pasado para que el 28 de enero decidiésemos empezar, y muchas cosas han pasado en los casi 7 meses que llevamos juntos, y muchas cosas nos pasarán...

Y oye, mientras estemos juntos, que pasen, que pasen! ^_^

Te quiero cielo, y por tu culpa he escrito el post que causará diabetes al 90% (bueno... el 100%) de las personas que lo lean... pero fin, el mal ya está hecho, así que ya puestos: Mil gracias, Trev, por hacerme tan feliz, por estar siempre a mi lado y por demostrarme cada día que pasa que nunca dejaremos de estar juntos... y sin tener la necesidad de esposarte xp

Y ahora, esta historia que es nuestro shojo...





....lo mismo pasa a ser un shonnen, vete tu a saber x)


(aunque en un shonnen no suele haber tanto azúcar, jou....)

sábado, agosto 16, 2008

Descubrimiento fatal


Ajá.

La veo y me gusta x_3 (Trev no se lo ha tomado muy bien...)

Basado en hechos reales, con la aparición estelar de Pote.