
(Viñeta de pa página 15 de Proyecto Jhákeva (aun por retocar u_uU)
Hacía tiempo que no me ponía a dibujar un comic en donde tuviera que hacer las viñetas con regla y sin chibis como protagonistas, y ya casi había olvidado muchas cosas en las que antes no encontraba tanta dificultad (o, al menos, no me resultaban TAN pesadas de hacer).
Por ejemplo, los fondos y las perspectivas. Yo siempre he odiado los fondos y las perspectivas, además de que nunca se me habían dado bien... y, obviamente, en un comic medio decente hay que currarse cierto marco que requiere viñetas con fondos, además de que uno no puede caer en la tentación de hacer al personaje siempre en la misma perspectiva, porque se hace repetitivo y aburrido.
Ayer noche me atasqué en una viñeta (concretamente en la que he puesto arriba). La borré muchísimas veces, la redibujé de cuatro formas diferentes, busqué apoyo en personajes de mangas con poses similares, y pensé en alternativas a la escena (cosa MUY PELIGROSA, porque siempre que se recurre a las aternativas de escena, la página queda totalmente diferente a lo que se espera y una se puede armar un lio a la hora de montar las frases... o por lo menos a mi me pasa). El caso es que me acosté de una mala weba impresionante. Esta mañana, por fin la terminé...
El caso es que me dio por ojear mi carpeta de proyectos inconclusos. Muchos de esos proyectos se limitan a cuatro diseños y un puñado de imágenes, pero otros tienen de 20 a 30 páginas de comic hechas, y pese a que el diseño de personajes (a mi entender) es más pobre y los dibujos más toscos, antes me curraba muchísimo más las escenas, los fondos y las perspectivas.
Todas estaban llenas de errores (unos más graves que otros), pero, joer... al menos lo intentaba. Dibujos de ciudades (o parte de ellas), de calles, de edificios, de personajes saltando, dando vueltas, apuntando con armas, agachándose, corriendo, moviendose... tal vez el efecto visual no sea el mismo, pero desde luego viendo esos comics no me cabe la menor duda de que antes hacía esto con el doble de empeño con el que lo hago ahora.
Supongo que fue mi etapa de prueba. No se...
Antes era divertido. Era algo nuevo, cada día se me ocurrían cosas nuevas y no había terminado el primer cómic cuando ya estaba pensando en la segunda parte (y diseñando los personajes entre clase y clase). Antes era un torrente de ideas, con ganas de llegar a casa y empezar a
trabajar, y la razón por la que nunca acabé un cómic (a excepción de dos historias cortas y la primera parte (de dos) de un cómic) es porque a mitad de uno, ya se me había ocurrido la historia para otro, y como era más nueva, pues me llamaba más y acababa dejando la primera para empezar la segunda. Y luego la tercera, y la cuarta, y la quinta...
Ahora ya no pasa eso. Supongo que, en cierta medida, es hasta ventajoso (te permite concentrarte más en lo que haces), y se que si me pongo a pensar las ideas vendrán (es como si ahora pudise controlar una puerta que antes siempre estaba abierta... pese a que, por supiesto, tengo épocas en donde tengo un vacío mental acojonante y me dedico a mirar moscas XD). Sin embargo, he perdido la soltura. Antes veía una página en blanco y automáticamente ya estaba dividiva mentalmente en las viñetas que necesitaba, con sus fondos y con los personajes en su lugar.
Ahora ya no.
Ahora tengo que sentarme, hacer pruebas, mirar si este ángulo sirve o si ya se ha repetido, valorar que dibujos merecen viñetas más grandes (o simplemente que dibujos puedes hacer más grandes y cuales no, que en eso aun estoy limitada... por ejemplo, yo en estos momentos no me veo capaz de hacer una viñeta de media página con un dibujo de una ciudad. Porque no, no se, o no dispongo de la paciencia, y eso es una gran limitación a la hora de plasmar una historia a dibujos).
Tal vez esto tenga también una parte buena: pensar las cosas dos veces es mejor que empezar a dibujar a trochi moche, así se evitan varios errores.
Todo es cuestión de volver a pillar la práctica (que pereza... hmf!)
Otro enorme problema es la caracterización de los personajes. Los personajes vacíos no me gustan (a nadie le gustan... o la mayoría XD), y a veces olvidas que ciertos personajes no pueden tener ciertas posturas o actitudes, y los dibujas de forma o con ropa que no pueden llevar, ya que te cargas su estética y su imagen.
Por ejemplo, a una chica que pretendes que sea tímida no la puedes vestir con un top y una minifalda-cinturón o hipermaquillada solo porque queda mona o porque te gusta como ha quedado el dibujo. Tu sabes como es ella, tu la has creado y sabes su personalidad, pero la gente que lee el cómic no lo sabe, así que toda ayuda para definirla es poca.
Y esto, a veces, se olvida, y haces un mezclijo de dibujos hasta que al final te encuentras con un churro de personaje que no es ni de coña como tu lo habías ideado. Y esto pasa... o me pasa. Y pasa porque en ocasiones te centras tanto en que el dibujo sea tan perfecto y detallado que olvidas que el personaje es sencillo o que ese dibujo tan wonderfuloso está totalmente fuera de lugar en el contexto de la escena.
Buf... y todo este royo viene porque me he tirado toda la mañana con la página dieciséis y aun no la he acabado X_D (con lo cual, no he dibujado tiras, snifs...).
Ahora iré aver si leo un par de tomos de One Piece, que generalmente cuando leo me suelo animar más a dibujar y a terminar lo que empiezo (por envidia... o algo... bwajajaja!)
Oh, para acabar, y para ver si al final lo he hecho bien...
¿Qué tipo de personalidad, o cómo diríais que es, la chica (Sherezade) que sostiene el cuaderno en la viñeta?(podéis ser todo lo críticos que queráis, que no pasa na XDDD Aunque ya digo que soy consciente que necesita retoques, jurjurjur...)
PD: Ondia! un post medio serio y no-llorica, que cosas... voy a hacerme una con él *_*